La Línea de la Concepción no es un destino vacacional. Es una ciudad trabajadora española de unos sesenta y cuatro mil habitantes, pegada a la frontera con Gibraltar, con la tasa de paro más alta y uno de los mercados inmobiliarios más económicos de esta costa.
El paro registrado supera el tercio de la población activa local y solo uno de cada diez residentes es extranjero, una cuarta parte de la proporción de las localidades costeras cercanas. Su economía siempre ha mirado al Peñón, y gran parte de la mano de obra transfronteriza de Gibraltar reside en esta comarca.
La terminal del aeropuerto de Gibraltar se encuentra a 2,4 km del centro, a unos cinco minutos; Málaga está a 126 km. El 14 de julio de 2026, el Reino Unido y la UE firmaron un tratado sobre Gibraltar, que se aplica de forma provisional desde el día siguiente. Se han eliminado los controles de personas y mercancías en la frontera terrestre; estos han pasado a realizarse en el aeropuerto y el puerto de Gibraltar, bajo un doble control gibraltareño y español del espacio Schengen. La ratificación aún no se ha completado y se espera que el Parlamento Europeo vote en diciembre de 2026.
Esta no es una ciudad para compradores que busquen «beach clubs», colegios internacionales o que se hable inglés en la panadería. Sotogrande se dirige a ese mercado con precios muy superiores; Estepona, Manilva y Casares también tienen un coste considerablemente más elevado. La Línea es una buena opción para quien trabaje en Gibraltar, busque uno de los puntos de entrada más económicos a la costa del sur de España o esté dispuesto a asumir el riesgo de un tratado cuya ratificación aún no ha concluido.